CLEOPATRA, la reina detrás del mito

Cleopatra, la última reina del Antiguo Egipto y del Período Ptolemaico, ha sido una figura acrecentada por la gran pantalla. Pero, ¿ha pasado a la posteridad por sus actuaciones políticas, su destreza e inteligencia o por su belleza, sensualidad y su mítico suicidio? ¿Quién fue realmente Cleopatra VII?


Ascenso al trono

Fig. 1. Busto de Cleopatra
Cleopatra Filopátor Nea Thea, más conocida por Cleopatra VII, nació en el año 69 a.C. en Alejandría, aunque su ascendencia era macedonia. Desde su infancia recibió una educación basada en la cultura helénica, pero sin desprenderse de la cultura egipcia, motivo por el que aprendió la lengua vernácula de Egipto, sin olvidarnos del griego y otras lenguas extranjeras. Tuvo una sólida formación en campos como las matemáticas, la escritura y las leyes y costumbres egipcias, romanas y griegas. Además, entre sus intereses se encontraban la música, la política, la filosofía y la historia.

Sabido esto, podemos llegar a pensar que los encantos de la reina no se resumían en su belleza, sensualidad y verborrea, pues poseía una gran inteligencia y una fuerte personalidad.

Con la muerte de su padre, Ptolomeo XII, ascendió al trono egipcio en el año 51 a.C., con tan sólo 17 años, en un momento en el que el antiguo Kemet era víctima de una deuda importante y de una alta inflación, todo ello bajo la tutela de Roma. Al igual que otros faraones que la precedieron, “egipcianizó” sus vestiduras y apariencia, incluso se le llegó a identificar con la diosa Isis, pues adoptó sus símbolos.

Además de ganarse el favor de los egipcios, su hábil política supuso la mejora de las relaciones con el Imperio Romano. De esta forma, su reinado supuso uno de los períodos más importantes de la Dinastía Ptolemaica, convirtiéndose en una de las faraonas más poderosas de la Antigüedad.

Cleopatra y Julio César

Fig. 2. Julio César y Cleopatra, de Jean-León Gérôme 
En este contexto, tras la guerra de las Galias, Julio César venció a Pompeyo, el cual se retiró a Egipto en busca de apoyos. Pero Ptolomeo XIII, hermano de Cleopatra mandó asesinar al romano. Además, Ptolomeo conspiraba para arrebatar el trono a su hermana, motivo por el que la reina se desplazó a Palestina. Pero Julio César no vio con buenos ojos la imprudencia de Ptolomeo XIII.

Es en este momento cuando Cleopatra y Julio César se conocieron. Cuenta Plutarco que la reina volvió en secreto a Alejandría envuelta en una alfombra persa, que un soldado entregó al propio Julio César, el cual se encontraba en la tierra del Nilo desde el año 48 a.C. Argumenta el historiador griego que al desenrollar la alfombra Julio César quedó prendado de Cleopatra, ganándose su confianza rápidamente.

Los meses siguientes fueron convulsos, pues Ptolomeo XIII y Arsinoe IV, hermana menor de la reina, rivalizaron con Cleopatra y Julio César por hacerse con el control de Egipto. Los continuos enfrentamientos finalizaron con la victoria de Julio César y Cleopatra, y la muerte de Ptolomeo XIII. Para afianzar su poder Julio César dispuso que Cleopatra se casara con su hermano menor Ptolomeo XIV, con el que gobernaría como corregente.

Julio César y Cleopatra tuvieron un hijo, Ptolomeo XV César, más conocido como Cesarión, en 47 a.C. Pero finalmente Julio César fue asesinado el 15 de marzo del año 44 a.C.

Cleopatra y Marco Antonio

En Roma, Bruto y Casio, que habían conspirado contra Julio César, fueron derrotados por Octavio y Marco Antonio, los cuales se repartieron el territorio. La parte oriental, donde se encontraba Egipto, la recibió Marco Antonio. Cleopatra pronto se ganó el favor del romano, que acabó con Arsinoe IV y, probablemente, con Ptolomeo XIV, pues suponían una amenaza para la reina.

Las obligaciones políticas obligaron a Marco Antonio a volver a Roma, donde acordaría casarse con la hermana de Octavio, Octavia, una clara estrategia para aumentar su poder. En este contexto, Marco Antonio acordó con Cleopatra la financiación de su campaña asiria a cambio de los territorios de Siria, Fenicia y Chipre. La campaña romana fue un fracaso, pero el poder de Cleopatra se vio considerablemente aumentado.

Octavio aprovechó la derrota para acusar a Marco Antonio de entregar a una extranjera propiedades y poderes romanos. La campaña de desprestigio de Octavio es un punto a tener en cuenta, pues el romano veía como rivales tanto a Marco Antonio como a Cleopatra, hecho que nos muestra el poder del que disponía la faraona del país del Nilo.

El suceso que marcó un antes y un después fue el divorcio entre Marco Antonio y Octavia, pues fue aprovechado por Octavio para declarar la guerra a Marco Antonio y su amante. De esta forma se produjo la famosa batalla de Actium el 2 de septiembre del año 31 a.C. El conflicto naval se saldó con la victoria de Octavio, pues sus barcos eran más pequeños y manejables.

Ante la derrota, Cleopatra se retiró a Egipto y se preparó para una posible invasión romana. Octavio pidió a la reina que entregara Egipto, a cambio le permitiría seguir reinando en la tierra del Nilo.

Muerte de Cleopatra

Fig. 3. Recreación de la muerte de Cleopatra, de Jean André Rixens
Ante la impositiva de Octavio, Cleopatra decidió ser dueña de su propio destino. Entró en su tumba con su séquito y sus esclavos, enviando un mensaje a Marco Antonio anunciándole su muerte. El romano, ante tal trágica noticia, decidió acabar con su vida, pero en un primer instante no lo consiguió, muriendo finalmente entre los brazos de su amada.

Ante la muerte de Marco Antonio, Octavio siguió buscando la rendición de Cleopatra, pero finamente esta acabó con su vida el 12 de agosto del año 30 a.C. mediante la mordedura de una cobra en una cesta, animal siervo del dios Sol y protector de los reyes. Antes de morir expresó el deseo de ser enterrada junto a su amado Marco Antonio.

El debate sobre esta mítica muerte es muy amplio, pues muchos autores piensan que Cleopatra fue asesinada por Octavio. Nuestro conocimiento de su muerte deriva de las descripciones de los historiadores romanos como Plutarco, en su Vida de Antonio, y Dión Casio en su Historia romana.  Pero como ambos escribieron más de un siglo después de la muerte de la reina, ninguna de sus descripciones puede considerarse fiable por completo. Dión Casio argumenta:

Nadie sabe con seguridad cómo murió, pues las únicas marcas sobre su cuerpo eran unos ligeros pinchazos en el brazo. Algunos dicen que ella misma se puso un áspid que le había hecho llegar en una jarra de agua, o quizá oculto en algunas flores. Otros afirman que impregnó un pasador del pelo con el que tenía costumbre sujetarse el cabello, con un veneno poseedor de una característica que hacía que, en circunstancias normales, no dañara en absoluto el cuerpo, pero que si entraba en contacto con siquiera gota de sangre destruía el cuerpo de forma muy tranquila y sin dolor; y que antes de ese momento lo había llevado en su pelo como siempre, pero que ahora se hizo un ligero rasguño en el brazo y que mojó el pasador con sangre”.

Una vez contestada la pregunta ¿quién fue realmente Cleopatra VII? podemos afirmar que, a pesar de que se haya construido un halo mítico alrededor de su figura a partir de su belleza, sensualidad y su enigmático suicidio, debemos recordarla por ser una hábil reina con una gran inteligencia que supo actuar debidamente en los momentos más decisivos, y que además poseía amplios conocimientos en lenguas, leyes, matemáticas, historia, filosofía, música y política.


JOSÉ LUIS AZORÍN NAVARRO
Bibliografía:
HAWASS, Z. y GODDIO, F.; Cleopatra, en busca de la última reina de Egipto, National Geographic, Washington, 2011.
TYLDESLEY, J.; Mitos y leyendas del Antiguo Egipto, Crítica, Barcelona, 2010.
Imágenes:
Imagen principal: palabradethot.wordpress.com
Fig. 1: commons.wikimedia.org
Fig. 2: elcorreo.com
Fig. 3: artmagick.com

Esperamos que os haya gustado esta entrada y nos ayudéis a compartir nuestro trabajo. Si usáis información de aquí, no olvidéis citarnos de la siguiente forma: Explorando Egipto [Consultada: (Fecha del día de consulta)]  
△△△●《Єxplorando Єgipto 》●△△△

4 comentarios:

  1. Sin duda una figura clave en la historia y uno de los personajes que más fascinan en la actualidad a pesar de su poca relación con el Antiguo Egipto de los propios egipcios.

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    1. Gracias por tu comentario, la verdad que sí, una de las figuras que más se relacionan con el Antiguo Egipto es Cleopatra a pesar de ser ya de época Ptolemaica.

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  2. Muy buena entrada. Felicidades y adelante con este precioso proyecto.

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